Puesto que Alcoy iba
a disponer de dos líneas ferroviarias, el Ayuntamiento
de la ciudad concedió licencia a D. Rafael Terol Gómez
para disponer de un tranvía hipomóvil que uniese
el centro de Alcoy con las futuras estaciones. El proyecto fue
aprobado por el Ministerio de Fomento el 5 de enero de 1893.
El tranvía partiría de la calle San
Agustín (San Nicolás-Plaza de España),
donde se establecería el despacho de billetes, continuando
por la calle del Mercado (San Lorenzo), y enlazando por la de
Anselmo Aracil (País Valenciá), para continuar
por el Puente de Cristina, el de Cervantes, Carretera de Játiva
(L'Alameda), Puente de la Pexina y Explanadas del Ferrocarril,
donde se construirían las dependencias necesarias. Los
tranvías se fabricarían en Alemania y podrían
transportar también mercancías.

El proyecto no llegó
a materializarse porque el Ayuntamiento revocó la licencia
en 1896 a instancia de los comerciantes de las estrechas calles
de San Lorenzo y San Nicolás, aceptando el peligro que
podría suponer esta circulación.